jueves, 13 de mayo de 2010

El trámite más fácil

Aunque parezca difícil de creer, hay papeleríos fáciles de hacer. Tanto, que prácticamente no recuerdo haber hecho esto de lo que estoy por hablar. Sin embargo, en los padrones figura que sí.
El asunto es que un buen día, un amigo tenía a disposición unos padrones electorales en donde figura la afiliación política de las personas. Por curiosidad, le di mi número de documento para que se fijara si es que aparecía en algún partido. Y para mi sorpresa, sí. De un día para el otro me volví afiliada al PTS. Sin quererlo y sin esfuerzo. Sin espera y sin idas y venidas.
Ojalá todos los trámites fuesen así. Pero no, no lo son. Ni siquiera la desafiliación -que tendré que hacer en algún momento- es tan sencilla como afiliarse a un partido político.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Viveza criolla, "hasta en las mejores familias"


Cuando fui a sacar fotocopias del título universitario (cof cof, pude sacarlo porque soy alguien documentada, después de cinco años), me encontré con este cartel en la fotocopiadora de la facultad y no pude evitar sentirme bien. Es cierto, yo elegí estudiar ahí. Yo decidí que me robaran. Yo me metí de cabeza en esos cuatro años de deformación humanística que no sé cuánto tendrán que ver con Santo Tomás.
De todas formas, y al margen de mis desiciones, no pude evitar sentir una especie de gozo oculto cuando vi que tuvieron que pegar ese cartel porque algún vivo decidió auto gestionarse una reducción arancelaria..."El rectorado paga, mister".

viernes, 15 de enero de 2010

Maldito Sabina (Joaquín)

Me arruinó el verano. ¿ Era necesario cambiar un domingo por un miércoles? ¿Un Rosario por Mar del Plata? ¿ Un juramento de bandera por un mar gris? Así parece. Sabina me dejó sin vacaciones.
Sabina es un capo,¿ quién lo discute? Pero yo tenía comprada mi entrada para el 7 de febrero.
Tenía mi laburo organizado para esa fecha. Tenía todo fríamente calculado como el chapulín colorado ¿y qué? Se me fue a cantarle al Mar comercial, donde está Ricardo Fort y Mirta Legrand, y me cagó las vacaciones. Ahora, cómo cajeó un domingo- sin tristezas- por un miércoles -de cenizas sin religión-. Un 7 por 17. Un álbum de cromos por un álbum de la resignación.Este es mi triste regreso al blog. Iré a jurar a la bandera cuando corresponda, mas no al recital.
Pero Sabina, sabelo, un peso, no hace al euro. Ojito, ojete. Cuidate, querete.
PD:¿A las lágrimas que tenía guardadas, las tiro al Cadillal?
PD2: Sí, soy una colgada. Cualquierísima.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Batallas en mi baño


Mi bañadara se ha convertido en la sucursal del INADI de los alacranes: hay chiquitos, medianos y grandecitos; claros y oscuros; rápidos y medio abombados. Hay espacio para todos.

No sé si gracias a la sequía, a los calores o a las cracachas, el asunto es que estos bichos aparecen en mi bañadera y yo ya tengo el tic nervioso (histérico, muy histérico) de fijarme si no hay uno de estos especímenes en mi bañadera cada vez que entro al baño.

Siempre les había tenido mucho miedo. Cuando era más chica salió en los diarios y en la tele el caso de alguien que se había muerto por la picadura de un alacrán. Pasé noches sin levantarme para ir al baño y me acostumbré a revolver en mis zapatillas con un palito para asegurarme de que ninguno me clavara la cola punteaguda en un pie. Después me olvidé un poco del asunto, pero igual les tenía miedo.

Hace una semana apareció el primero. Cuando me levanté, mientras me preparaba para una ducha antes de ir al trabajo vi a uno en vivo y en directo en mi bañadera. Fue el primero que vi en mi vida y me asusté. Obviamente que no me animé a matarlo, así que grité -tampoco me bañé-. La "Botones", una amiga con la que comparto casa, fue al baño con una poderosa ojota de Boca número 36. Le pegó el primer chancletazo y el alacrán empezó a correr como loco (este era de los rápidos). Ya al quinto, lo despachurró y quedó tendido en la bañadera hasta que otra amiga se animó a tirarlo a la basura (por las dudas, antes le cortó el aguijón).

Después apareció el segundo, al que no registré, pero que según la "Botones" quedó estampado como chicle y terminó en el resumidero.

Con el tercero ya me animé a acercarme. Con Kike, mi amigo, los inspeccionamos bien hasta que se le ocurrió un uso útil para el cadaver: dárselo a su hermanito, que éste lo llevara a la escuela y que le dieran días libres de clases por desinfección; así que el muchacho partió con el arácnido envuelto para regalo en un celofán de paquete de cigarrillos.

Con los primeros no nos preocupamos mucho, porque sólo estaban en la bañadera. Pero ayer apareció uno en el piso, como queriendo ganar espacio. Por suerte, la ojota de Boca les volvió a ganar la batalla, pero ellos están avanzando. Así que ahora optamos por lo sano: fumigador y fluido Manchester, porque una chancleta azul y amarilla número 36 no es suficiente contra semejante rival.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Pokebola violenta



Hace como una semana y un día que no fumo ni un solo pucho. Estoy insoportable. Y lentamente sospecho que me voy a ir convirtiendo en una pokebola enorme. Un pikachu violentísimo. Un pericote rabioso. O algo así.


Lo del peso no es tan terrible, porque nunca tuve una figura demasiado agraciada. Y según dijo un sabio alguna vez "hay gorditas encantadoras". (Sí, seguro, sobre todo ahora que se viene el veranito). Pero lo de la violencia podría traer (¿me?) problemas.


Lo curioso es que durante los años que fumé, cuando me quedaba sin fuego, nunca conseguía a nadie que estuviera fumando por la calle. Y ahora me parece que el 90% de la humanidad anda tirando humo por la vida.


Los primeros días podría haber dicho que no fumar no es tan tremendo. Que la cosa es soportable. Que es cuestión de aguantar un ratito. Pero al séptimo día, en vez de descansar como hizo el buen dios, me largué a llorar, supongo que por el vacío existencial de mis pulmones.


Y lo de mi humor, podríamos hacer de cuenta que antes era una chica súper simpática que andaba derrochando alegría y simpatía por la vida; pero no, no era así, la verdad es que siempre tuve un poco de tendencia al caraculismo, quizá por la timidez. Pero lo cierto es que ahora mi cara de poca tolerancia no es por la timidez sino que es realmente por mal humor… Con esto me vengo a dar cuenta de algo terrible : mi madre tiene razón y soy ciclotímica (lo terrible, claro, es que mi madre esté en lo cierto). Así que ahora voy a poner especial esfuerzo en estar de mal humor todo el tiempo o con constante cara de Ned Flanders. Aún no decidí.


Ahora, lo que me preocupa un poquito es que estoy desarrollando cierta simpatía por unas pastillitas un poco horribles que se llaman Niquitin o algo así. Tienen nicotina. Y son, obviamente, más difíciles de conseguir que los cigarrillos. Y más caras. Y por supuesto, no son tan divertidas, porque ni humo tiran. Así que ni bien la simpatía se transforme en gusto voy a estar frita.


En fin, ahora estoy pensando en comprarme un librito de Cohelo, Osho, Bucay o Pepe Honguito como para que el ahorro de los dos veinte por día esté sanamente invertido. Quién dice, tal vez algún día termine escribiendo alguna guía onda “Guía Kissifur para dejar de fumar en 20 pasos. Éxito garantizado”. Quién dice…

jueves, 17 de septiembre de 2009

Liberación de libros

Acá pego algo que encontré en el Facebook y me pareció una buena idea (sí, sí, ando vaguísima para escribir, pero no para leer). A ver si alguien se quiere prender.

¡Libro Libre Argentina convoca a la 6ta Gran Liberación de Libros!Festeja el día de la primavera y el estudiante dejando un libro en un espacio público (oficina, plaza, bar, transporte público, cabina telefónica, museo...). Pueden participar del movimiento todos aquellos que lo deseen liberando un libro ese día en el pueblo, ciudad, distrito o municipio en que se encuentren.Para participar dejá un libro en un espacio público con una dedicatoria que indique:- Que el libro pertenece al movimiento "Libro Libre".- Que es de quien lo encuentre pero que al finalizar su lectura deberá ser liberado.¡Muchas gracias por participar de esta gran cruzada y compartir la propuesta con sus amigos!

miércoles, 5 de agosto de 2009

Macro estúpidos

Hoy fui a cobrar en uno de esos bancos céntricos, socios de José Jorge y demás. Cobro por cajero humano, como ya conté, por no tener DNI. Me levanté temprano y de buen humor, como siempre que es día de pago. Pero después...
Al llegar, te hacen formar como a ganado. Y luego... otra fila a lo indio. Pero son cosas que una se banca, porque por plata baila el mono. El asunto es que al llegar mi turno, paso, saludo bien y estiro mi tirilla y la cédula federal. El pierna que atiende que mira con su mejor cara de ojete y la peor de sus voluntades. Me dice que no me va a pagar, porque sólo pueden pagar con DNI (que, por cierto, está en trámite hace más de un año). Le digo que no, que siempre presento la cédula y la tirilla y que así me pagan. Pero no, señala un cartelito para no repetir. Me levanta el tono. Me trata como el traste. Y que no, que nos están filmando, que no te voy a pagar, que son las reglas, que vos fijate qué hacés. Pero señor, qué quiere que haga, si no tengo DNI y no tengo tarjeta de débito y por eso cobro por cajero. No, no se puede, fijate qué hacés. Más sí, perdete, que tenga un pésimo día.
Agarré mis papeluchos y subí corriendo las escaleras que van al primer piso. Me formé muy india, otra vez. Llegó mi turno. Estiré mi identidad por debajo del mostrador. ¿Va a retirar todo? Sí, por favor. Firma, aclaración y número de documento, por favor. Acá tiene, muchas gracias, que tenga un buen día. Usted también.
Bajé corriendo. Busqué al infeliz del cajero anterior. De lejos, le pedí al cielo con toda mi alma que le salieran hemorroides para que su cara y su voluntad estén justificadas ¡Estúpido!

miércoles, 29 de julio de 2009

Estrellitas de día


¿Cómo la estás pasando?



-Como en los mejores tiempos.



Así contestó Miguel Ángel Estrella en Vinará, Santiago del Estero. El músico fue un espectador más el lunes y los chicos que participan de los talleres de Música Esperanza en esa localidad y en el que funciona en “La Bombilla” dejaron volar, bajo el sol que ya calentaba, todo el talento que llevan para ser los protagonistas del día.

Los tucumanos que viajaron llegaron en una combi después de las diez de la mañana y todavía el frío apretaba un poco. El mate cocido caliente con pan fresco no se hizo esperar y empezaron espontáneamente a ensayar -sin que los profes les dijeran nada- para la presentación que sería después del almuerzo. También bailaron en uno de los salones, todos mezclados, cuando escucharon las primeras canciones de la mañana. Mientras tanto, otros curiosos jugaban en los autos antiguos del lugar o correteaban por ahí.
Santiagueños y tucumanos intercambiaron abrazos, acordes y pasos de baile. Al mediodía comenzaron a circular empanadas recién salidas de horno, como previa del locro que ya estaba casi a punto. Un ratito después, en tablones apostados bajo el sol, todos compartieron el almuerzo -locro sabroso, cargado de campo.
“Hay mucho amor acá. Los chicos tienen un ansia muy grande de vivir cosas fuertes. Es muy diferente plantarse frente al televisor y dejarse invadir por cosas a veces de muy mal gusto, muy comerciales, a bailar. No tiene nada que ver. Cuando entré me emocionó mucho, hasta las lagrimas, de ver la garra con que bailaban”, confesó emocionado Estrella. “Yo digo que un chico que baila, que dice poemas, que toca un instrumento y que lo toca con ganas… Que hace esas cosas con pasión, es un chicos salvado”, sostiene, siempre tan convencido que convence a los demás.
Al rato comenzó la muestra. Los bailarines santiagueños invitaron a la chacarera a que tomara sol. Y se levantó la polvareda entre zapateos y zarandeos. Las muchachas santiagueñas se animaron y cantaron alguna zambita también.
Entre presentación y presentación, Miguel Ángel agradeció a los chicos. “Allá por el 85 hemos vivido momentos muy fuertes, muy lindos, de mucha esperanza. Y También muchos momentos de frustraciones No lo digo con mala onda porque ya hace mucho que sé que los seres humanos tenemos lo mejor y lo peor”, recordó. "El asunto fue descubrir con mi mujer -me acuerdo- que tuvimos una crisis a los 25 años. Y comprendimos que éramos buena gente, pero que no nos gustaban las diferencias, que veíamos una persona diferente y la cuestionabamos. Y nos dimos cuenta ahí que quizá la solución para eso era alimentar todo lo bueno que teníamos, todo lo de generoso, de amistosos, de no pasar por encima de nadie, de respetuosos. Y nos estudiabamos el uno al otro. Eso era un prueba difícil. El otro, en mi caso marta, tenía que señalarme cuándo estaba en alguna deriva, de lo peor que había en mí y yo viceversa. Eso es bastante difícil de transmitir, pero yo lo hablo mucho con mis hijos y con mis ñietos”, compartió con todos.
Después, los 13 tucumanitos que llegaron de visita hicieron música del aire, con sikus, quenas y un bombo que resonaba al compás, con “Parque”, el tallerista que les enseña, al frente. Y después siguió la fiesta, Martín Fierro recitado, presente en el escenario.
Cuando llegaba la tarde, los chicos subieron a la combi que los había traído. Antes, se despidieron de Estrella con besos, abrazos... y hasta la próxima vez.


Esperanza en Colombia

"Ahora estuve en Colombia, en un caserío también. Allá les dicen veredas, que son ranchos que están al lado de un camino. Es vertical, en una línea. Y vi un trabajo admirable, también de Música Esperanza, con la música, la educación, el deporte, la danza y con el teatro. Está dirigido con cuatro monjas de Betlem, Betlemitas, que quiere decir Belén, donde nació cristo. Y es una orden de gente de la realidad, que no está atosigando a los chicos con rezar el rosario, sino que se meten en la vida de criaturas que arrastran fardos muy pesados cosas de la miseria. Son chicos salvados.

Las cuatro monjas son mujeres inteligentes, de inteligencias complementarias, que se quieren muchísimo entre ellas, y donde no hay rivalidades de ninguna clase. Es muy lindo el ambiente que hay ahí. Y ellas contienen a esos chicos que les cuentan sus cuitas, que son cuitas muy pesadas para chicos de 8, 9 10 años. Y hay talleristas. Hay un director de orquesta y un asistente de un caserío también y hacen un trabajo extraordinario. Tienen una orquesta de vientos, de cuerdas pulsadas, coro, actores y bailarines. En el baile no son tan diestros como los de acá pero en la música son impresionantes y también en la tarea actoral. Cuando llegué me ofrecieron un momento de arte y el que presentaba era un pendejito de 10 años, con un dominio de la escena…" relató antes de que empezara la función.

jueves, 2 de julio de 2009

Pigs are coming!

Chancho vaaaaa!
Hace tiempo encontré este chanchito mientras iba por la 24 de Setiembre. En ese momento me pareció genial. Y no hay nada que hacerle, entre tanto barbijo y alcohol en gel hiper cotizado, lo único que nos queda es rezarle a puerco araña, que al mal ataca con su tela araña.