
Hace como una semana y un día que no fumo ni un solo pucho. Estoy insoportable. Y lentamente sospecho que me voy a ir convirtiendo en una pokebola enorme. Un pikachu violentísimo. Un pericote rabioso. O algo así.
Lo del peso no es tan terrible, porque nunca tuve una figura demasiado agraciada. Y según dijo un sabio alguna vez "hay gorditas encantadoras". (Sí, seguro, sobre todo ahora que se viene el veranito). Pero lo de la violencia podría traer (¿me?) problemas.
Lo curioso es que durante los años que fumé, cuando me quedaba sin fuego, nunca conseguía a nadie que estuviera fumando por la calle. Y ahora me parece que el 90% de la humanidad anda tirando humo por la vida.
Los primeros días podría haber dicho que no fumar no es tan tremendo. Que la cosa es soportable. Que es cuestión de aguantar un ratito. Pero al séptimo día, en vez de descansar como hizo el buen dios, me largué a llorar, supongo que por el vacío existencial de mis pulmones.
Y lo de mi humor, podríamos hacer de cuenta que antes era una chica súper simpática que andaba derrochando alegría y simpatía por la vida; pero no, no era así, la verdad es que siempre tuve un poco de tendencia al caraculismo, quizá por la timidez. Pero lo cierto es que ahora mi cara de poca tolerancia no es por la timidez sino que es realmente por mal humor… Con esto me vengo a dar cuenta de algo terrible : mi madre tiene razón y soy ciclotímica (lo terrible, claro, es que mi madre esté en lo cierto). Así que ahora voy a poner especial esfuerzo en estar de mal humor todo el tiempo o con constante cara de Ned Flanders. Aún no decidí.
Ahora, lo que me preocupa un poquito es que estoy desarrollando cierta simpatía por unas pastillitas un poco horribles que se llaman Niquitin o algo así. Tienen nicotina. Y son, obviamente, más difíciles de conseguir que los cigarrillos. Y más caras. Y por supuesto, no son tan divertidas, porque ni humo tiran. Así que ni bien la simpatía se transforme en gusto voy a estar frita.
En fin, ahora estoy pensando en comprarme un librito de Cohelo, Osho, Bucay o Pepe Honguito como para que el ahorro de los dos veinte por día esté sanamente invertido. Quién dice, tal vez algún día termine escribiendo alguna guía onda “Guía Kissifur para dejar de fumar en 20 pasos. Éxito garantizado”. Quién dice…